Bodegas Alta Alella se encuentra en un enclave excepcional, dentro del Parque Natural de la Serralada de Marina, a escasos kilómetros de Barcelona y con vistas directas al Mediterráneo. Este equilibrio entre mar y montaña define no solo el paisaje, sino también el carácter de sus vinos y cavas. Las viñas crecen sobre suelos de sauló, una arena granítica típica de la zona que aporta frescura, mineralidad y una identidad muy marcada a cada elaboración.
El entorno transmite una sensación de calma y amplitud poco habitual tan cerca de la ciudad, convirtiendo la visita en una auténtica escapada sensorial.
Filosofía y compromiso con el territorio
Alta Alella nace con una visión clara: elaborar vinos y cavas de máxima calidad respetando el entorno natural que los rodea. La bodega trabaja bajo criterios de agricultura ecológica, entendiendo la viña como un ecosistema vivo que debe cuidarse a largo plazo.
Esta filosofía se percibe tanto en el viñedo como en la bodega, donde cada decisión responde a un profundo respeto por la tierra y por el tiempo. El resultado es una colección de vinos y cavas que expresan de forma honesta el carácter del territorio, sin artificios ni excesos.
Una bodega abierta al visitante
La propuesta de Alta Alella para turistas está diseñada para acercar el mundo del vino de forma accesible, didáctica y profundamente experiencial. Desde el primer momento, el visitante es invitado a comprender el vínculo entre paisaje, clima y producto.
Los recorridos permiten pasear entre viñedos con vistas al mar, descubrir la bodega integrada en el entorno y conocer de primera mano los procesos de elaboración. Todo se explica con un lenguaje cercano, pensado tanto para aficionados como para quienes se inician en el enoturismo.

Experiencias enoturísticas a medida
Alta Alella ofrece una amplia variedad de experiencias pensadas para distintos perfiles de visitante. Catas comentadas, visitas privadas, recorridos especializados o experiencias al aire libre permiten adaptar la visita al ritmo y los intereses de cada grupo.
La bodega entiende el enoturismo como una vivencia personal, donde el tiempo se disfruta sin prisas y cada detalle suma valor. La atención personalizada y el tamaño humano de la bodega favorecen una conexión auténtica con el lugar y con las personas que lo hacen posible.
Catas con vistas al Mediterráneo
Uno de los grandes atractivos de Alta Alella es la posibilidad de degustar sus vinos y cavas en un entorno privilegiado. Las zonas de cata, abiertas al paisaje, permiten disfrutar de vistas directas al mar mientras se descubren los matices de cada copa. Esta combinación de entorno, producto y explicación crea una experiencia sensorial completa, donde el paisaje amplifica las sensaciones y refuerza la identidad de cada vino.
Arquitectura integrada y respeto ambiental
La bodega ha sido diseñada para integrarse de forma natural en el entorno, minimizando el impacto visual y ambiental. La arquitectura dialoga con el paisaje, utilizando materiales y soluciones que respetan la topografía y la vegetación existente.
Este enfoque refuerza el mensaje de sostenibilidad que define a Alta Alella y convierte la visita en un ejemplo tangible de cómo tradición, innovación y respeto por la naturaleza pueden convivir en equilibrio.
Llegar desde el aire: otra forma de descubrir el Maresme
El acceso en helicóptero a Bodegas Alta Alella ofrece una perspectiva completamente distinta del territorio. Sobrevolar la costa del Maresme y las suaves colinas que rodean Alella permite comprender la singularidad del paisaje y su proximidad al mar.
El vuelo transforma el trayecto en una experiencia en sí misma, eliminando desplazamientos largos y aportando comodidad, privacidad y exclusividad. La llegada desde el aire refuerza la sensación de estar accediendo a un lugar especial, donde cada detalle está cuidado.
Enoturismo exclusivo y turismo consciente
La propuesta turística de Alta Alella encaja con un perfil de visitante que busca calidad, autenticidad y experiencias especiales. No se trata de una visita masiva, sino de un turismo pausado, respetuoso y alineado con los valores del territorio.
Esta forma de entender el enoturismo conecta con una nueva manera de viajar, donde el lujo se define por el tiempo, el conocimiento y la conexión con el entorno, más que por la ostentación.
El Maresme como destino vinícola
Visitar Alta Alella es también una oportunidad para redescubrir el Maresme como territorio vinícola. Su proximidad a Barcelona, su paisaje y su tradición vitivinícola convierten la zona en un destino ideal para escapadas cortas pero intensas. La bodega actúa como puerta de entrada a este universo, mostrando una cara menos conocida pero profundamente auténtica del litoral catalán.
Mach Helicopters: volar a la altura de la experiencia
En Mach Helicopters creemos que destinos como Bodegas Alta Alella merecen un acceso acorde a su filosofía y nivel de excelencia. Somos especialistas en vuelos privados en helicóptero diseñados a medida para quienes valoran su tiempo y buscan experiencias únicas.
Cada vuelo se planifica con precisión, seguridad y atención al detalle, convirtiendo el trayecto en una parte esencial del viaje. Volar con Mach Helicopters significa disfrutar de comodidad, discreción y eficiencia, conectando enclaves exclusivos de una forma elegante y personalizada.